Asertividad

Asertividad significa respetar mis deseos, necesidades y valores.

¿Cómo es una persona asertiva?

Una persona asertiva expresa de forma adecuada lo que piensa y siente, (tanto si es positivo como negativo), en cualquier situación social que lo requiera.
Este comportamiento siempre es sin hostilidad ni agresividad.

Vivir de manera asertiva es hablar y actuar desde mis convicciones y sentimientos, pudiéndolos expresar en cualquier situación siempre que sea adecuado.
Para practicar la autoafirmación necesito la convicción de que mis ideas y deseos son importantes. Hay que tener valor para respetar lo que deseamos y pelear por ello.
Otras personas prefieren rendirse o sacrificarse perdiendo así una parte del respeto a ellos mismos.
Cuando aprendemos a ser amables sin sacrificarnos a nosotros mismos, cuando aprendemos a cooperar con los demás sin traicionar nuestras normas y convicciones, cuando aprendemos a estar en una relación íntima sin abandonar nuestro sentido de la identidad, estamos practicando la asertividad.

¿Es conveniente ser asertivo en todas las situaciones?

No, porque puede haber circunstancias en las que está justificado y decida no hacerlo, por ejemplo, en medio de un atraco.
Cada contexto tiene sus formas de expresión adecuadas o incorrectas; en ocasiones un simple silencio es suficiente para mostrar nuestro desacuerdo, otras veces negándonos a sonreír ante un chiste tonto, otras evitar decir nuestra opinión en un tema controvertido de la familia o el trabajo.

Lo contrario a ser asertivo.

Su opuesto es la entrega a la timidez, en dejarme a mí mismo en un segundo plano donde todo lo que yo soy permanece oculto o frustrado para evitar un enfrentamiento, o para complacer a alguien.

Esta forma de autoafirmarse no significa abrirse paso para ser el primero o pisar a los demás, no significa afirmar mis propios derechos siendo ciego o indiferente a los de todos los demás. Significa simplemente la disposición a valerme por mí mismo, a ser quien soy abiertamente, a tratarme con respeto en todas las relaciones humanas. Equivale a una negativa a falsear mi persona para agradar.

Ninguna medida de admiración hacia otra persona puede justificar el sacrificio de mi propio respeto.

La asertividad se encuentra en el punto central en el que a un lado encontramos la pasividad y al otro la agresividad.

No puedo concebir una mayor pérdida que la pérdida del respeto hacia uno mismo.- Mahatma Gandhi