Decepción haciendo labor humanitaria en Nicaragua

En otro de mis intentos para ayudar a gente necesitada, decidí en febrero de 2017 ir a Nicaragua.

Había hecho un contacto previo con la ONG donde iba a trabajar como voluntario, en La Esperanza de Granada, y también había estudiado un poco la pequeña ciudad donde iba a estar.

Esta organización parece más honesta que las que se hacen llamar ONG y sin embargo son empresas donde te cobran por trabajar, si, has leído bien; tienes que pagar por trabajar. Aunque a cambio, esas organizaciones donde pagas, van a recogerte al aeropuerto (cómo no, van a recoger su dinero) y te dan alojamiento (no quiero ni verlo).
Donde yo estuve tienes que pagar algo dentro de lo admisible; 20 dólares de gastos de administración (estos gastos son realmente rellenar una hoja con tus datos), y 5 dólares por una camiseta.

Mi experiencia.

El punto de desencuentro fue que no coincidía con algunos aspectos de cómo esa ONG era dirigida. No digo que yo estoy en poder de la razón y la verdad, sino que opino diferente.
Además, me sentía sin motivación, sin sentir que mi tiempo era apreciado y que estaba haciendo una labor útil para la persona necesitada.

Lo común que me he encontrado intentando trabajar como voluntario en diferentes sitios, es que me hacen perder el tiempo, no me siento valorado ni motivado, el trabajo que hago apenas tiene impacto en la persona necesitada, y termino preguntándome ¿qué hago yo aquí?
No pretendo recibir una medalla, incluso ni las gracias, pero si sentir que hago algo útil donde encuentro motivación, y ayudo al necesitado con una labor que me gusta.

Por otra parte, Granada, la ciudad donde quería pasar un mes, es un sitio popular entre turistas entre otras cosas por el estilo colonial de algunas casas.
Después de haber viajado bastante por el mundo, llego a la conclusión que con demasiada frecuencia, el turismo y la globalización termina por manchar bonitos lugares que terminan por perder su identidad, y hondar más en la brecha entre el pobre y el rico, entre el auténtico y el aprovechado.
Y un ejemplo de ello es este lugar, Granada, donde muchos precios están en dólares y no en córdobas (la moneda local).
Rebuscando puedes encontrar un lugar donde comer el plato del día por 80 córdobas (unos 2,5 euros), que se compone por pechuga de pollo o res, acompañada a elegir; arroz, frijoles, ensalada o verdura, incluido un “fresco” que es vaso de zumo del día. No pienses que en un lugar bonito….sino más bien en un comedor que no lo han renovado en varias décadas, y con una limpieza más bien “ajustada”, por supuesto sin aire acondicionado.
Por otra parte, tienes restaurantes de entre 10 y 17 dólares el plato, más 15% de impuesto, más 10% del servicio ¿propina voluntaria?. Un plato de espaguetis por ejemplo vale 10 dólares + 15% + 10%, y no hablo del sitio más caro de la ciudad, sino de uno entre muchos similares.

Decepción haciendo labor humanitaria en Nicaragua

Alojamiento.

Alquilar una habitación en Granada también es sorprendente. Si pretendes quedarte en una casa compartida, con facilidad ves cuartos a 250/300 dólares al mes por una penosa calidad y sin encanto alguno y digo “penosa calidad” por no escribir una palabrota. Probablemente tu dormitorio actual parecerá de cinco estrellas comparado con estos.
Si tu idea es alquilar un mini apartamento, prepara 450 dólares por un cuarto amplio con cocina incluida, todo junto en el mismo habitáculo, sin vistas ni encanto alguno. Lugares donde no deseas pasar muchos minutos al día excepto para dormir.
Estos precios son con ventilador, sin aire acondicionado, con wifi, y en algunos casos pagando electricidad aparte.
Si lo que quieres es un apartamento digno (no de lujo), en una casa colonial con un patio interior bonito, jardines y una fuente, prepara 850 dólares al mes, aunque te lo “rebajan” a 750 si es para varios meses, (electricidad aparte).
Yo conseguí un cuarto decente, sin encanto, sin vistas, sin luz natural, sin aire acondicionado, con ventilador, con baño privado, agua fría, en una casa compartida, en un sitio céntrico, por el precio de 10 dólares al día con la condición de que era por aproximadamente un mes, y viniendo con el cuento de que trabajo en la ONG. La dueña me respetó el precio cuando a los días me fui, siendo muy amable al comprender mi desacuerdo en el trabajo, e incluso me confesó que no era yo el primer caso que había visto.

He de decir, que pese a mis opiniones sobre algunas cosas de Nicaragua, mayoritariamente casi todas las personas que conocí fueron muy amables y agradables.

Nota sobre los precios:

para hacerse una idea, el sueldo de un nicaragüense en un trabajo normal está en unos 250 dólares al mes. Algunos cobran por día 120 córdobas (unos 4 euros), un obrero de más categoría estaría en 300 córdobas (unos 10 euros).

Como añadido a esta aventura en Nicaragua, tengo que añadir que mejor no digas en el control de pasaporte del aeropuerto que vas a ayudar al pueblo nicaragüense trabajando como voluntario, porque me trataron con un montón de preguntas poniéndome difícil la entrada al país. Y ni se te ocurra en un puesto de inmigración decir que estabas en una ONG ayudando a Nicaragua, porque el trato es casi como si fueras un delincuente, con toma de datos, muchas preguntas incómodas y hasta toma de foto; toda una alegría para quien intenta ayudar al pueblo.

Mis conclusiones:

¿Merece la pena visitar Granada? Sí, pero tres días y casi que te sobra uno.
¿Merece la pena trabajar de voluntario en Nicaragua u otro lugar? Sí, pero informándote mucho, eligiendo el lugar de manera muy meticulosa, sabiendo muy bien qué vas hacer, dónde vas a dormir, qué opciones tienes para comer, cuánto valen las cosas, y sobre todo….prepara un plan alternativo por si no te sale bien.

Suerte.

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