Tratarse con cariño

Tratarse con cariño. Tratarse bien es tener compasión con uno mismo. Nada que ver con sentir lástima.

La compasión con uno mismo significa que vas a ser amable y comprensivo cuando te enfrentas a tus errores personales, estás teniendo un momento difícil, cuando fallas, o notas algo que no te gusta de ti mismo.Implica una actitud profunda de ternura y amabilidad cuando sufres, te rechazan o te sientes inadecuado, en lugar de ignorar el dolor o castigarte con la crítica.
No queremos que nadie nos compadezca, porque lo asociamos a la pena, a la lástima.

Tratarte bien es tener una visión real de tus emociones negativas, donde no huyes de esos sentimientos, pero tampoco los exageras.

Huyes cuando en lugar de sentir la emoción negativa para comprenderla, te pones a distraerte con una película, de diversión con amigos, bebiendo o comiendo de manera compulsiva, yendo de compras, etc. Recuerda que no puedes ignorar tu dolor y sentir compasión a la vez.

Exageras cuando te criticas (todos comentemos errores), cuando te juzgas (eres demasiado duro contigo), cuando te castigas (el error no se castiga, se corrige).

Tiene como base ser consciente del sufrimiento que sientes (un dolor físico, una emoción de malestar como es un enfado o tensión), para darte comprensión, cuidado, permiso para sentir en vez de juzgarte.

Igualmente cuando tienes compasión también ofreces comprensión y bondad hacia los demás cuando fallan o cometen errores, en lugar de juzgarlos con severidad.

Una forma básica de tratarte bien es cuidar cómo te hablas a ti mismo; de palabra y pensamiento.

Si te estás preparando el desayuno y por un descuido tiras el vaso al suelo, se rompe y se derrama el contenido, sería:

Tratarte mal: empiezas a maldecir (irritación, enfado, malestar, sufres), te juzgas diciéndote o pensando “soy un torpe”, “todo lo hago mal”, “que tonto estoy” (palabras que entran en tu subconsciente, terminas por creer y actuar de ese modo)

Tratarte bien: simplemente actúas con tranquilidad, recoges los trozos rotos, limpias y en ese estado de atención al presente y cuidado a ti mismo te das cuenta del cariño con que te mimas. Te das cuenta de ello = has elegido cuidarte en lugar de machacarte. La situación lejos de haber sido negativa, es realmente positiva; tu autoestima mejora, el amor por ti crece y te sientes fenomenal.

Darte cuenta de tu progreso en esta nueva forma de pensar, donde antes había un tropiezo, te enojabas, te lamentabas, te culpabas y sufrías, ahora actúas con compasión, asumes igualmente la responsabilidad, te tratas bien, y esto hace crecer en ti un sentimiento de alegría y paz.

Ejercicio para comenzar a “darte autocompasión”.

Cuando vayas caminando por la calle y te cruces con personas desconocidas intenta mandarles mensajes de compasión como pueden ser:
– Que tenga un buen día.
– Que se encuentre bien de salud.
– Que su familia le quiera mucho.
– Que pase un buen día en el trabajo.

Después, intenta decirte todos estos mensajes a ti mismo:
Me quiero, voy a tener un buen día, que mi salud esté bien, que desaparezcan mis dolores.

Tal vez lo más importante al tener compasión por ti mismo sea que honras y aceptas tu humanidad. Las cosas no siempre salen como queremos. Te encontrarás con frustraciones, habrá pérdidas, cometerás errores, aparecerán momentos de debilidad o enfermedad. Esta es la condición humana, una realidad compartida por todos nosotros. Cuanto más abres tu corazón a esta realidad en lugar de estar constantemente luchando contra ella, más capaz serás de sentir compasión por ti mismo y por otros.

Me trato con cariño y doy gracias por ello.
Tratarse con cariño

La amabilidad en las palabras crea confianza. La amabilidad de los pensamientos crea profundidad. La amabilidad en el dar crea amor. Lao-Tse

Escucha el audio: Meditación guiada – Tratarse con cariño

Escucha el audio: Meditación guiada – Tener compasión con uno mismo